Con los años las uñas se engrosan, la piel se reseca y agacharse para cuidar los pies se vuelve imposible. Un pie descuidado duele, hace caminar peor y aumenta el riesgo de caídas.
Lo que hacemos
- Corte y fresado de uñas gruesas o en forma de garra.
- Durezas, callos y grietas en los talones.
- Revisión de calzado y de la marcha para prevenir caídas.
- Hidratación y pautas sencillas para el cuidador.
Con calma y en su entorno
Atendemos en el sillón o la cama del paciente si hace falta. Con personas con demencia o encamadas, el domicilio evita el estrés del traslado.
Para la familia
Puedes reservar tú la cita, recibir la confirmación y, al terminar, te contamos cómo ha ido y cuándo conviene volver.